Las casas de possessió de Binissalem son un reflejo del legado feudal que ha definido la historia del municipio desde el siglo XIII. Tras la Conquista de 1229, las tierras de Binissalem quedaron bajo el dominio de varias caballerías, territorios feudales sujetos a derechos dominicales y jurisdicción civil. La caballería de Morneta, la más extensa, abarcaba desde el pueblo hasta Lloseta, siendo propiedad de los Torrella desde 1282 hasta el siglo XVIII. Otras importantes fueron las de les Dones de Jonqueres, de origen monástico, y la Bauçana, que perteneció al Capítol de la Seu hasta el siglo XIX. Estas possessions, algunas de las cuales fueron vendidas en enfiteusis, dieron origen a las majestuosas fincas que hoy en día se conocen como possessions. Te invitamos a visitar estas fincas para adentrarte en la rica historia nobiliaria de Binissalem y apreciar la herencia cultural que todavía perdura en sus paisajes y arquitectura.
De la Torre de Can Marc cabe destacar que los techos de la casa son de bóvedas de arista con ornamentaciones escultóricas en las claves de bóveda, así como también su almazara.
Can Macià y Can Pere-Antoni son dos construcciones procedentes de la división de Son Gorra, que han experimentado cambios por actuaciones realizadas durante los siglos XIX y XX.
En la parte sur del municipio de Binissalem, también encontramos la casa de possessió de Son Roig, que conserva una entrada tradicional, mientras que Sa Cabana d’en Ferrer cuenta con una fachada atípica y diversos elementos enológicos que recuerdan que nos encontramos en una zona de tradición vinícola.
Por su parte, el núcleo de Biniagual evoca épocas pasadas gracias a unos elementos arquitectónicos conservados que describen con precisión la sincronía entre las casas de payés, las posesiones mallorquinas y una pequeña iglesia que conserva pequeños retablos barrocos.