Pasado y presente

Descubre cómo conviven la historia y la vida actual entre calles, muros y recuerdos

Binissalem: un pueblo con memoria

Binissalem conserva, con orgullo, la memoria viva de un pueblo que ha crecido entre piedras centenarias, calles cargadas de historia y rincones que hablan de un pasado rico y diverso. Esta sección es un viaje visual y emocional por el municipio, donde antiguas fotografías y textos nos permiten redescubrir los espacios que forman parte de nuestro patrimonio colectivo. Entre el recuerdo y la actualidad, Binissalem se muestra tal y como es: un pueblo arraigado en su pasado, pero vivo y en constante transformación.

Carrer des Reg

Fotografía captada, según se dice, un día de boda, cuando los invitados iban a la iglesia de Cals Agustins, todos arreglados para un día tan memorable. Pertenece a la calle del Reg, en la confluencia con la calle hoy llamada de Llorenç Moyà y la calle Dr. Jaume Terrassa .

En el carrer des Reg iban a parar parte de las aguas de la zona norte del pueblo. En aquel tiempo, cuando todavía no existía red de alcantarillado, debían esquivar el agua como podían. El puentecito que observamos en la foto es un ejemplo de ello. Las calles aún no estaban asfaltadas.

-Nadal Nicolau, Bernat (2007): Binissalem, pasado y presente. Gràfiques Rubines. Binissalem.

-Fuentes Orales.

Es Pontarró

¿Quién no recuerda, de entre la gente de mediana edad, las inundaciones y los dolores de cabeza que estas ocasionaron, por aquello de tener que sacar agua a cubetazos del interior de las casas mientras existió? Aquí concurrían casi todas las aguas de la parte norte del pueblo: el Pujol, carrer des Reg, la Plaça de l’Església, carrer de ses Roques, Concepció, parte del de Pere Estruch, etc. No es de extrañar, por tanto, que en días de otoño, cuando llueve de verdad, la plazoleta del Pontarró pareciera un lago.

Por aquel entonces, cuando todavía no existía red de alcantarillado, debían esquivar el agua así como podían. El Pontarrón que observamos en la foto es un ejemplo. Por debajo de él se abría una acequia que llevaba el agua a las afueras del pueblo. En esa fecha la calle de Es Pontarró aún no estaba abierta. Las calles aún no estaban asfaltadas.

Cerca del Pontarrón el curso del agua depositaba sedimentos, era un lugar que los niños aprovechaban para jugar.

El Pontarró, que tenía un pasamanos y se abría, también sirvió para bajar y volver a subir de los camiones a los cerdos que eran llevados al peso público, ubicado muy cerca, en el carrer des Reg.

-Nadal Nicolau, Bernat (2007): Binissalem, pasado y presente. Gràfiques Rubines. Binissalem.

-Fuentes Orales.

Antiguo muro de cierre del huerto de la Rectoría

La referencia más antigua del muro de cierre del huerto de la Rectoría está en un croquis de Binissalem atribuido a Jeroni Berard a finales del siglo XVIII.

La pared que actualmente se conserva, restaurada en 2016, es un resto arqueológico que ha quedado fosilizado perdiendo su función original de cierre de una huerta.

-Tarongí Vilaseca, Ferran J.

Escola Graduada de Binissalem

Sa Graduada, el lugar más simbólico de educación que ha habido en Binissalem durante muchos años, tanto por su carácter arquitectónico como por su funcionalidad educativa. Construida en los primeros años de la tercera década del siglo XX, permaneció ininterrumpidamente con su labor de formación hasta principios de los años 80, y pasó a ser, después de su remodelación, centro de actividades educativas, culturales y también de ocio.

Esta edificación forma parte del programa de construcción de escuelas que inició el gobierno de Primo de Rivera (1923-1930). Este programa estaba dirigido en Baleares por el inspector de Enseñanza Primaria Joan Capó, y bajo la dirección del arquitecto Guillem Forteza Piña (1892-1943), quien en 1928 proyectó esta edificación. Cabe decir que esta escuela era heredera de la antigua escuela pública de propiedad municipal que ya consta en los documentos del siglo XVII.

Situada en el antiguo campo de sa Mostra, zona que a raíz de la apertura de la línea de ferrocarril (1875) representó el crecimiento y expansión del pueblo a finales del siglo XIX, ya que además de la construcción de la estación y la escuela, también se instalaron las fábricas por la proximidad de la línea férrea.

Es un ejemplo de arquitectura ecléctica con eco racionalista. Representa uno de los pocos ejemplos del racionalismo en Binissalem. Aunque no se puede definir como un edificio racionalista «puro», es producto del período de transición que experimentó el arquitecto Forteza del regionalismo al racionalismo.

Conjunto formado por escuela (con patio interior), jardín y campo de deportes/patio de la escuela.

Hace unos años se cubrió el antiguo campo de deporte/patio, eliminando la pared que lo cerraba para destinarlo a diferentes usos. Se eliminó también el muro y la verja que cerraba el jardín y la escuela.

-ARCA (2000): Catàleg d’elements d’interès artístic, històric, ambiental i patrimoni arquitectònic del centre urbà de Binissalem.

-Nadal Nicolau, Bernat (2007): Binissalem, pasado y presente. Gràfiques Rubines. Binissalem.

-Fuentes Orales.

Pou Poal

Pou comunal, actualmente en desuso y de arquitectura popular. Aún dispone de agua. Datado entre los siglos XIII y XV y con reformas posteriores.

Ubicado en un entorno rural, servía para abastecer de agua a los usuarios del camino que, pasando por Binissalem iban hacia el Coll d’en Simonet y hacia el Vall d’Alaró y Orient.

La instalación de las vías del tren, en 1875, le separaron relativamente del casco urbano. Aparece bien documentado a lo largo de la historia.

De tipología cigüeñal, ha sufrido transformaciones y es el único que queda actualmente en Mallorca de esa tipología.

Consta del pozo, la mota, el empedrado, el cuello, dos pilares incompletos y dos monolitos de piedra viva utilizados hasta el siglo XVIII para colocar un mecanismo de mecedora y sacar agua.

Encima los monolitos de piedra se colocaba un travesaño y encima éste basculaba una larga pértiga. En el extremo posterior de la pértiga se disponía un contrapeso, y en el otro, sobre el pozo, un recipiente, en este caso un cubo. El contrapeso se disponía de tal modo que equilibrara el sistema con el cubo lleno, elevando así el cubo hasta fuera del pozo con el mínimo esfuerzo. De dicho sistema sólo restan los dos monolitos de piedra. Posteriormente se cambió este sistema por el tradicional cubo y polea y, posiblemente, se realizó el actual cuello y basamento. Parece que antiguamente la polea era sustentada por un pilar y posteriormente (1893) por tres estalones de madera clavados en el empedrado. Fotografías del año 1993 muestran el cuello del pozo con las dos pilastras completas y un travesaño encima.

-ARCA (2000): Catàleg d’elements d’interès artístic, històric, ambiental i patrimoni arquitectònic del centre urbà de Binissalem.

– Fuentes Orales.

Carrer de sa Creu

Paradigmática fotografía esta que nos muestra el antiguo carrer de sa Creu, con el pozo en primer plano y el fondo con paredes derruidas y las figuras alargadas de los almendros de aquellos tiempos.

Elegants i genuïns resulten aquests arbres no alineats i espontanis que apareixen en aquesta foto realitzada als voltants de 1900; segurament, davall les seves ombres, els veïns a l’estiu es convertien en tertulians dels fets i coses quotidianes d’interès públic allà a principis del segle XX.

Molt interessant el comportament en què es troben les persones d’aquesta imatge, totalment preparades per a sortir el més bé possible en aquesta foto que realment és una joia.

Esta calle toma su nombre de una cruz de término que antiguamente se encontraba situada junto al pozo de la Creu, al cual dio nombre así como a la calle, y que fue trasladada al carrer des Reg. Junto a ella se encuentran dos plataneros y una pequeña gasolinera. En este lugar queda descontextualizada como hito visual de entrada al pueblo, ya que las cruces de término se ubicaban cerca de la entrada de una población, en un monasterio o a la orilla de un camino.

-ARCA (2000): Catàleg d’elements d’interès artístic, històric, ambiental i patrimoni arquitectònic del centre urbà de Binissalem.

-Nadal Nicolau, Bernat (2007): Binissalem, pasado y presente. Gràfiques Rubines. Binissalem.

Plaça de Església

La iglesia de Santa Maria de Robines (así se llama desde 1986, los primeros titulares fueron San Jaime y la Virgen Asunta) está situada en un lugar preeminente, la antigua Plaça dels Lledoners, actual Plaça de l’Església, que fue urbanizada en el siglo XIX, por lo que la mayoría de edificios de su entorno fueron reformados en esa época.

Su fábrica de piedra viva es imponente, tanto vista desde el exterior como en su interior.

La iglesia fotografiada en 1901 es la tercera que ha habido en el mismo lugar, heredera de la primitiva de Robines, en el Cementerio Viejo. Se construyó en el siglo XVIII, de estilo barroco, aunque tenía restos góticos: las bóvedas de dos capillas situadas a cada lado del ábside, el campanario y el portal mayor con arquivoltas ojivales decoradas con motivos vegetales.

Aún no había sufrido la ampliación del campanario, terminado en 1908.

La fábrica de lo que sería el cuarto templo parroquial se empezó en los inicios del s. XVIII mediante el impulso de Mn. Rafael Sabater, bajo la dirección de Bernat Cabrer y al esplendor económico que experimentó el pueblo a partir de la segunda mitad del s. XVII y sobre todo en el siglo XVIII.

Sin duda es uno de los mejores ejemplos de edificio religioso del período barroco en Mallorca. Es Bien de Interés Cultural (BIC).

La plaza, urbanizada en el s. XIX, fue el cementerio del pueblo desde el s. XIV hasta poco antes de que en 1822 se volviera a inaugurar el antiguo cementerio del s. XIII, restaurado. La mencionada Plaça dels Lledoners estaba junto al cementerio. Desde que se urbanizó ha sufrido diferentes cambios, como el del arbolado, el del pavimento, el de las farolas o el de la construcción del cadafal (tablado) en 1927 diseñado por el arquitecto Guillem Forteza Piña.

-Martí Coll, Guillermo (1978-1989): Binissalem, su historia y su entorno. 4 vol. Ediciones Corte y OMNI.

-ARCA (2000): Catàleg d’elements d’interès artístic, històric, ambiental i patrimoni arquitectònic del centre urbà de Binissalem.

-Llabrés, J. y A. Pascual (2000): L’Església Parroquial de Santa Maria de Robines. Folleto. Ajuntament de Binissalem.

–Llabrés, J. i A. Pascual (2000): El Cementiri Vell de Binissalem (1822-1899) y otros datos sobre cementerios decimonónicos de Mallorca. Memoria histórica y artística . Inédito.

-Nadal Nicolau, Bernat (2007): Binissalem, pasado y presente. Gràfiques Rubines. Binissalem.

Can Gelabert

Can Gelabert fue, durante siglos, la casa solariega de los Gelabert de la Portella, representativa familia de pagesos de mà major (señores campesinos) de Binissalem. Datada entre los siglos XVI y XX y de estilo tradicional, posee un detalle manierista en la cisterna del patio e intervenciones neoclásicas de 1820 en la galería y las pinturas de las Salas Pompeyanas.

En la fotografía se puede observar un muro de piedra en seco, acabado en lomo de asno, el cual rodeaba el jardín y huerto de Can Gelabert que se extendía desde el punto que observamos hasta el espacio que hoy ocupa el Centro de Salud Binissalem – Es Raiguer. Este muro otorgaba una total intimidad al conjunto al mismo tiempo que condicionaba el urbanismo, ya que el carrer des Sac era muy estrecho.

También observamos una pequeña gasolinera, así como una cruz de término, que en teoría fue trasladada a la carretera de Biniali, pero documentos fotográficos nos muestran que no es la misma.

Las cruces de término se ubicaban cerca de la entrada de una población, en un monasterio o cerca de un camino.

En el año 1982 el casal fue adquirido por el Ajuntament de Binissalem y, tras reformas importantes, en el año 2000 se inauguró como Casal de Cultura Can Gelabert. Una de estas reformas consistió en el derribo del muro y la construcción del parque en la zona del jardín. También se prolongó el carrer de Sant Sebastià hasta el carrer des Sac.

Uno de los últimos propietarios fue Llorenç Moyà Gelabert de la Portella, escritor (1916-Binissalem, 1981-Palma). Este, en 1965, junto con los miembros del Club Atlant, para poner en valor la cultura vitivinícola secular de nuestro pueblo crearon la Festa des Vermar.

-ARCA (2000): Catàleg d’elements d’interès artístic, històric, ambiental i patrimoni arquitectònic del centre urbà de Binissalem.

-Nadal Nicolau, Bernat (2007): Binissalem, pasado y presente. Gràfiques Rubines. Binissalem.